Amistad

Hay una pregunta que se ha vuelto clásica y es lo que podriamos llamar hoy en dia un cliché, sin embargo en esta materia hay mucha tela que cortar, comenzando por los prejuicios y las experiencias que cada quien al respecto....pero a pesar de todo lo escrito, señalado y prejuzgado ¿es posible la amistad entre el hombre y la mujer?
La pregunta provoca respuestas inmediatas, independientemente de que sean afirmativas o negativas, existen ademas diferentes variables para determinar este dilema, el primero obviamente la sexualidad, que para algunos es el ingrediente agazapado detras de la amistad y hace que los amigos, inesperadamente, comiencen a mirarse con otros ojos y los cuerpos comienzan a ocupar el primer plano de la escena.
Debido a esta singular variable, los hombres creemos menos que las mujeres en la posibilidad de una amistad, en general porque para nosotros las mujeres son apetecibles ante cualquier circunstancia digamos que en algunas situaciones es cuestion de tiempo para que decidamos intentar un "algo" mas con una amiga; En cambio las mujeres son mas romanticas e idealizan mas las relaciones de amistad, suelen decir que sólo van a la cama con los que aman, y si por alguna razón no se cumple esta premisa, no será lo mismo y será algo circunstancial.
Pero si los amigos se van a la cama, no quiere decir que la amistad entre el hombre y la mujer no sea posible, sino que esos dos que se fueron a la cama cuando despierten ya no serán amigos o tal vez puedan volver a serlo, todo depende de la madurez que cada uno tenga para afrontar las consecuencias y del concepto de vida que cada quien maneje es aqui donde la segunda cobra mayor importancia para que se de o no esa amistad, la renuncia, la renuncia a lo sexual, a dar lugar a la dimension de lo distinto, a lo opuesto que siempre esta dado de un modo u otro en lo que es el contexto femenino-masculino, en este caso, no sólo será posible la amistad de esas que se ponen a prueba tanto en buenas como en malas, sino que será posible el amor. El amor en su estado puro, con capacidad de insistir en que todo siga, a pesar de los monstruos, externos e internos.





